La Junta de Gobierno convoca a acompañar a Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de la Piedad, junto a Simón de Cirene, en la estación de penitencia del Miércoles Santo, Dios mediante, a las 21:30 horas, desde la ermita de Jesús (plaza de Jesús) de Montijo, Badajoz, (España). Debe presentar esta papeleta de sitio en la entrada de la puerta principal de la ermita de Jesús.
Horario. Apertura (20:00 h) y cierre puerta (21:10 h). Bienvenida e intrucciones procesión de Diputado Fila Mayor y palabra Hermano Mayor (21:15 h). Oración Sacerdote (21:25 h). Formar filas en torno a nuestras sagradas imágenes (21:30 h). Recogida (00:15 h aprox.).
Recorrido. Plaza de Jesús, Antonio
Maura, Plaza de España, Castelar, Ebro, Plaza del Rey, Esteban Amaya, Plaza de
Santa Clara, Santa Ana, Tajo, Arriba, Campo de la Iglesia (parte baja),
Mercado, Plaza de Cervantes, Avenida de Extremadura, Conquistadores y Plaza de
Jesús. Con 14 paradas (V.C.).
Orden cortejo
procesional. Apertura. Cruz de Guía y faroles delanteros. Diputados
de fila. Nazarenos penitentes cruz fila. Insignias y estandartes tramo cruz.
Mantillas cristo. Incensario y naveta. Nuestro Padre Jesús Nazareno y Simón de
Cirene, costaleros y capataz. Nazarenos penitentes cruz detrás Cristo. Banda
música municipal Andrés Mena. Banderines verdes tramo luz. Nazarenos penitentes
luz vela fila. Mantillas virgen. Incensario y naveta. Nuestra Señora de la
Piedad, costaleros y capataz. Sacerdote, y representaciones cofrades y
autoridades. Faroles traseros. Acompañantes público. Cierre. Mantener silencio,
oración y penitencia. Prohibido hablar entre los nazarenos o con el público
presente en la procesión. El ritmo (parada y marcha) se marcará con la carraca.
Marchas musicales: Nuestro
Padre Jesús. Virgen de los Estudiantes. Mater Mea. Concha. Saeta. Calvario.
Amarguras. La Madrugá. Esperanza de María. Hermanos costaleros. Reina de San
Román. Macarena. Sentimiento gitano. Nazareno y Gitano. Himno Nacional.
Normas hábito. Nazareno/a.
Si es hermano penitente, y desea portar cruz, debe llevar antifaz
con escudo y medalla, sin capirote. Si es hermano de luz, y desea
portar vela, antifaz negro con escudo y medalla, con capirote. Ambos con túnica
negra hasta los tobillos, cíngulo morado y guantes blancos. Zapatos oscuros.
Novedad. Tras proponerse y estrenarse en 2025, se recomienda llevar
capa morada a todos los nazarenos, salvo a los penitentes de cruz. Costalero/a:
Polo negro bordado escudo, medalla y calzado oscuro. Mantillas: Medalla.
A la venta: medallas (10€), escudos
para el antifaz (10€) y la capa (10€), pulseras (1€), llaveros de madera (1€) y
polos (15€) en el estanco de la calle Papas (se expondrá un maniquí con el
hábito de nazareno con capa), y también a la venta en la puerta de la ermita de
Jesús el Miércoles Santo.
Muchas gracias. ¡Buena estación de
penitencia!
Eventos próximos: Miércoles Ceniza 18/02. 1) Traslado Nuestra Señora de la Piedad; viernes 27/03-21:00 h-Convento Santísimo Cristo del Pasmo. 2) Asamblea anual hermano/as cofrades; sábado 28/03-13:00 h-Casa de la Iglesia. 3) Misa Cofradía, sábado 28/03-20:30 h-Ermita de Jesús.
- Apertura. Cruz de
Guía. Farol derecho. Farol izquierdo.
-
Cruz de guía. Como enser cristológico al representar a Cristo mismo
que abre el camino de la procesión, y recuerda que la cruz es
el símbolo central de la fe cristiana: instrumento de muerte que se
convierte en signo de salvación y victoria. En segundo lugar, funcional ya que
señala el comienzo oficial de la cofradía en la calle: todo lo que va
detrás forma parte de la procesión, y sirve para organizar. Penitencial al marcar que lo que viene a
continuación es un acto de penitencia y devoción, no un espectáculo. En
último lugar, histórico-litúrgico. Desde la Edad Media, toda procesión
religiosa iba presidida por la cruz (igual que la cruz parroquial encabeza el
cortejo en la misa solemne). En la Semana Santa se conserva esta tradición como
elemento litúrgico y procesional.
-
Faroles. Acompañan a la Cruz de Guía. Son dos (uno a cada lado). Simbolizan
que la Cruz es luz y guía en la oscuridad del mundo. La luz representa
a Cristo: “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no caminará en tinieblas”
(Jn 8,12). Indican que la procesión no empieza en tinieblas,
sino iluminada por la fe en la Cruz. En siglos pasados servían
para iluminar de verdad en la noche, cuando las procesiones podían
durar hasta la madrugada. Hoy conservan su función estética y simbólica. Por
último, como orden y solemnidad al marcar con claridad el comienzo solemne
de la hermandad. Distinguen lo sagrado (lo que va detrás) de lo profano (lo que
queda delante).
-
Garantizan que la
procesión mantenga la solemnidad y disciplina. Representa
la responsabilidad de la hermandad de guiar a sus miembros, cuidando tanto
el aspecto externo como el recogimiento espiritual. Permite que la procesión
avance uniforme y ordenada, cumpliendo con los horarios y protocolos del
Consejo de Hermandades.
-
Con carraca (matraca) se emplea
como marcador de ritmo y coordinación junto a los capataces. La carraca
acompaña a la marcha de procesión, ayudando al capataz a coordinar levantás y
pasos de los costaleros. Sirve también para señalar cambios de posición o
paradas del cortejo. Deben de ir de hacia adelante hacia atrás para arrancar y
para parar, marcando el paso la Virgen por estar en último lugar de la estación
de penitencia. Como simbolismo espiritual representa la ausencia de alegría
durante la Pasión, recordando el luto y la meditación sobre la muerte de
Cristo. Su sonido invita al silencio interno y a la reflexión, creando un
ambiente solemne y recogido.
- Deben llevar antifaz con escudo y capirote. Debe llevar túnica negra hasta los tobillos, cíngulo morado y guantes blancos. Zapatos oscuros y capa morada. La introducción de la capa en el hábito nazareno se produjo a mediados del siglo XIX, tras la reestructuración corporativa y estética de nuestras hermandades, que apostaron por la evolución compositiva del atuendo independizando la alargada cola de la túnica, aunque el estilo de capa no se instauró hasta 1888. En la iconografía cristiana, la capa a menudo se asocia con la protección y la cobertura divina. Al cubrir a los nazarenos con estas capas durante las procesiones, se refuerza la idea de que están “bajo la gracia y la bendición de Dios” mientras realizan su acto de penitencia y devoción.
-
Imitación de Cristo ya que representan
al Señor cargando con la cruz en su Pasión. Cada penitente revive
simbólicamente ese sufrimiento como ofrenda personal al portar la cruz en
un acto de penitencia y sacrificio, en silencio, como oración hecha con el
cuerpo. Se ofrece por una promesa, agradecimiento o petición espiritual. La
imagen del penitente con cruz recuerda a todos los que contemplan la procesión
las palabras de Jesús: “El que quiera venir en pos de mí, que se niegue a sí
mismo, tome su cruz y me siga” (Mt 16,24). No llevan cirio, porque su “luz” es
la propia cruz que cargan y el hecho de ir encapuchados (con antifaz) subraya
que no importa la persona, sino el gesto penitencial anónimo.
- Si es hermano penitente, y desea portar cruz, debe llevar antifaz con escudo y sin capirote. Deben llevar túnica negra hasta los tobillos, cíngulo morado y guantes blancos. Zapatos oscuros.
4. Insignias y estandartes. Libro. Corona. Varas representación derecha e izquierda. Estadarte verde. Banderín derecho e izquierdo. Estandarte morado. Varas representación derecha e izquierda (1 y 2).
-
Libro de reglas. Es el libro oficial de la hermandad o cofradía, donde
están escritas sus normas fundacionales, estatutos y reglamentos. En la
procesión, suele ir portado por un hermano en un lugar destacado. Representa
la vida comunitaria y normativa de la hermandad, siendo una
institución reconocida por la Iglesia. Es signo de fidelidad a las
reglas y al compromiso cristiano de sus miembros. Es como “documento de
identidad” de la hermandad cuando sale a la calle.
-
Corona de espinas. Es uno de los atributos de la Pasión de Cristo, que
recuerda el momento en que fue coronado por los soldados como “rey de los
judíos” (cf. Mt 27,29). Simboliza la humillación y sufrimiento de Cristo y
recuerda que su realeza no es de poder humano, sino de amor y sacrificio.
Para los fieles, es llamada a aceptar las pruebas y dolores de la vida unidos a
Cristo.
-
Estandartes y banderines. El estandarte es la “bandera” de la Cofradía, el signo que la identifica en
procesiones y actos públicos. El estandarte estrenado en el 75 aniversario deberá
ir acompañado de dos varas de representación plateadas (1 y 2). Por otra parte, el estandarte
antiguo de color verde y los dos banderines de color verde irán al inicio del
tramo de nazarenos de velas para separar, homogenizar y unificar los
tramos de nazarenos nazarenos penitentes de cruces y de vela en la fila derecha
e izquierda.
- La vara funciona como signo visible de que quien la porta actúa en nombre de la hermandad o institución. Es un símbolo de respeto, orden y gobierno dentro del cortejo procesional. Está diseñada con el escudo de la Cofradía. Sirven para organizar el desfile, marcar los lugares y dar solemnidad. Se usan en momentos protocolarios, no solo en Semana Santa, sino también en actos religiosos o corporativos durante el año.
La vara de Hermano Mayor está bañada en oro y repujada que simboliza en primer lugar el honor, la tradición y la relevancia institucional, que representa lo sagrado, lo noble y lo eterno, en coherencia con el carácter religioso de la Semana Santa. No indica riqueza personal, sino la importancia del cargo y de la hermandad. En segundo lugar, la herencia histórica y la continuidad de la cofradía a lo largo del tiempo. Los relieves incluyen símbolos cristianos y emblema de la hermandad que refuerza la identidad y la devoción.
La vara de Hermano Mayor deberá procesionar en todas las estaciones de penitencia de la Cofradía, Miércoles Santo y Solemne Traslado de Nuestra Señora de la Piedad, y demás representaciones de estaciones de penitencias de penitenciales de Semana Santa (Domingo Ramos, Jueves Santo noche y madrugada, Viernes Santo y Domingo de Resurrección) y de gloria (Corpus Cristi y procesión de Nuestra Señora de Barbaño).
- El negro simboliza luto y penitencia, en memoria de la Pasión y Muerte de Cristo. Representa a las mujeres piadosas de Jerusalén que acompañaron al Señor camino del Calvario.
Habrá 1 mantilla con la vara de representación plateada (3) y el resto serán varas de representación antiguas.
-
El humo que asciende simboliza
la oración de los fieles que sube a Dios (cf. Salmo 141:2: “Suba
mi oración como incienso en tu presencia”). Purifica y santifica el ambiente en
torno a la imagen sagrada. Es signo de honor y veneración: se inciensa lo
más sagrado. Por otra parte, la custodia el incienso, que es considerado algo
precioso, reservado para Dios. La forma de “barca” recuerda la Iglesia
como nave que conduce a los fieles hacia la salvación. Subraya la
preparación previa: de la naveta al incensario del mundo material a la ofrenda
espiritual.
-
Talla barroca del S. XVIII, de
1,65 metros, con cabeza, piernas y brazos tallados, y parte baja del tronco de
candelero, realizada en madera de ciprés y pino de Flandes, atribuida en un
principio a la escuela granadina de José de Mora, pero que estudios posteriores
la atribuyen, por un lado, a algún taller o escuela de nuestra región, y por
otro, al Círculo de Roldán (escultor sevillano del siglo XVII) debido a sus
grandes parecidos en facciones y morfología de su cabellera. Representa a
Cristo, cargando con la Cruz camino hacia el monte Calvario, con su cara levemente
girada hacia la derecha.
-
Imagen secundaria que representa
a Simón el cirineo ayudando a Cristo a llevar la Cruz en su camino hacia el
Calvario. De autor desconocido, se cree que su hechura puede datar del S. XVII,
siendo restaurada a finales del mismo siglo XVIII por los hermanos Estrada.
-
El color morado en un nazareno
representa principalmente penitencia y luto, siendo el color más asociado con
el arrepentimiento de los pecados y el recogimiento espiritual. Evoca la Pasión
de Cristo, especialmente los momentos de humillación, tortura y muerte. Invita al
silencio, la reflexión y la oración durante la procesión. Además, en la
tradición litúrgica católica, el morado es el color propio de la Cuaresma y de
la Semana Santa, simbolizando preparación, conversión y espera de la
Resurrección.
-
Costaleros. El costalero ofrece su esfuerzo y su cuerpo como acto de fe
y de devoción. Cada levantá y cada paso se convierten en una forma de oración
silenciosa, hecha sudor y sacrificio. El costalero va oculto bajo el paso, sin
ser protagonista, pero sosteniendo lo esencial. Representa la humildad
cristiana, servir sin buscar reconocimiento. Bajo el paso, todos son iguales:
nadie destaca, todos caminan al mismo compás. El costalero refleja la comunidad
de fe, donde el esfuerzo compartido sostiene la imagen sagrada y hace avanzar
la procesión. Cargar con el paso recuerda el llamado de Cristo: “el que quiera
seguirme, que cargue con su cruz”. El costalero lleva sobre sus hombros y
cerviz no solo madera e imagen, sino el peso simbólico de la fe y de las
promesas.
Capataz: Es la voz y los ojos de los costaleros, quienes no pueden ver el exterior del paso. Marca el ritmo, el compás y las paradas: sin él, el paso no avanza con orden ni armonía. Representa la autoridad al servicio de la hermandad, no como poder personal, sino como responsabilidad. Su mando está orientado al bien común: la seguridad del paso, la dignidad del cortejo y el cuidado de los costaleros. Es quien traduce la devoción en movimiento: convierte la fe de los costaleros en un andar solemne para el pueblo.
-
Representan al pueblo
cristiano que sigue a Jesús en su camino al Calvario, cargando la cruz como Él.
Visualizan la enseñanza evangélica: “Si alguno quiere seguirme, que tome su
cruz cada día y me siga” (Lc 9,23). Portar la cruz no es decorativo, sino
un acto voluntario de sacrificio y oración. Se hace como promesa, ofrenda
o agradecimiento por favores recibidos. Van detrás del Señor porque
siguen sus pasos, como verdaderos discípulos. Mientras los nazarenos de cirio
iluminan el camino, los de cruz lo recorren con mayor dureza, asumiendo
físicamente la penitencia. Como todos los nazarenos, van tapados por el
antifaz: lo importante no es “quién” carga la cruz, sino el gesto
penitencial.
-
La música subraya el
recogimiento y la meditación durante la procesión. Cada marcha tiene un
significado: algunas evocan dolor y penitencia, otras esperanza y consuelo. Es
parte del patrimonio cultural: muchas marchas son composiciones clásicas
con décadas de historia.
-
El nazareno porta la túnica y el
capirote como signo de anónimo arrepentimiento y conversión. La vela que lleva
encendida es símbolo de oración, sacrificio y luz de Cristo que ilumina su
camino. Al caminar en silencio y en orden, el tramo expresa la fe colectiva de
la hermandad. Cada vela encendida suma a un río de luz que acompaña a la imagen
titular, convirtiendo la procesión en una catequesis viva en la calle.
Simbolizan a los fieles que acompañan a María en su dolor. El tramo de
nazarenos de vela refleja la igualdad entre los hermanos: todos con la misma
túnica, al mismo ritmo, con la misma luz. El silencio que guardan es parte de
la espiritualidad: caminar orando, sin buscar protagonismo.
-
Si es hermano de luz, y desea
portar vela, debe llevar antifaz negro con escudo y con capirote. Deben llevar
túnica negra hasta los tobillos, cíngulo morado y guantes blancos. Zapatos
oscuros. Se recomienda llevar capa morada como los diputados de fila y los
miembros del cortejo procesional.
- La mujer vestida de mantilla camina como ofrenda viva a la Virgen, acompañándola con respeto y recogimiento. Su atuendo es expresión de amor y luto, reflejando el dolor de María en la Pasión de su Hijo. La mantilla negra, junto al vestido oscuro, representa la seriedad y el duelo. Su porte solemne convierte la calle en un espacio de reverencia hacia la Madre Dolorosa.
Habrá 1 mantilla con la vara de representación plateada (4) y el resto serán varas de representación antiguas.
-
Imagen de dolorosa, de rodillas,
con las manos cruzadas en posición de oración y la cabeza levemente inclinada
hacia la derecha, y con dos lágrimas en cada mejilla. Fue tristemente
restaurada en la década de los setenta, debido a la cual pudo perder gran parte
de sus preciosos rasgos originales. De autor desconocido, fue donada a las
Hermanas Clarisas del Convento del Santísimo Cristo del Pasmo por Don José
Olías y Zabala en el año 1752. El color verde del manto transmite un mensaje
catequético y espiritual: junto al sufrimiento de la Virgen, está presente la
esperanza de la vida nueva en Cristo. Es verde como la vegetación primaveral que
conecta con la estación en que se celebra la Semana Santa, tiempo de renovación
de la naturaleza, con la Esperanza que da la confianza en la Resurrección y en
que la vida vence sobre la muerte, y con el Amor naciente, un amor que, aunque
pasa por el dolor y la cruz, renace con fuerza en la Pascua.
-
Ídem que con anteriormente en
los costaleros y capataz.
-
1) Viernes
Santo-Sacerdote (5 Vara plateada)-Miércoles Santo (Vara oro)-Jueves Santo
-
2) Corazón de Jesús- Domingo
Ramos-Virgen Barbaño-Vera Cruz-Domingo Resurrección
-
3) Autoridades civiles del Exmo.
Ayuntamiento, y Fuerzas y cuerpos de seguridad de Montijo
-
El sacerdote. Guía espiritual. Representa
a Cristo Buen Pastor y a la Iglesia que acompaña a la hermandad en su caminar. Su
presencia recuerda que la procesión no es solo tradición cultural, sino acto de
fe y culto público. Como ministro ordenado, enlaza la vida de la cofradía con
la liturgia y los sacramentos, de los que nace la devoción. Su figura refuerza
que la hermandad no camina sola, sino en comunión con la Iglesia.
-
Las cofradías invitadas marchan
con sus varas o insignias, mostrando lazos de respeto y amistad. Es signo de
que la fe se comparte más allá de cada corporación. Hay unidad en la diversidad
de devociones. Cada representación recuerda que todas las hermandades forman
parte de una misma Iglesia y un mismo pueblo de Dios. Aporta dignidad al
cortejo y refuerza la tradición histórica de hermandades que se acompañan en
sus principales cultos.
-
El acompañamiento de alcaldes,
concejales, gobernadores u otras autoridades representa el respeto de las
instituciones hacia las expresiones de fe de la ciudadanía. No implica adhesión
religiosa, sino respaldo a una manifestación comunitaria que promueve valores
como la solidaridad, la convivencia y la paz. Las fuerzas y cuerpos de
seguridad municipal acompañan de forma solemne y protocolaria las procesiones.
Esto refleja el respeto institucional hacia las tradiciones religiosas y
culturales del pueblo.
- Iluminan la parte posterior del paso, ayudando a dar visibilidad en la noche y a marcar el final de la estructura. Sirven también de referencia visual para los capataces y costaleros, manteniendo la simetría en el andar. Forman parte del adorno y la armonía del conjunto, equilibrando visualmente la delantera y los laterales. Realzados con orfebrería y cristal, aportan solemnidad y belleza al paso. La luz de los faroles traseros recuerda que Cristo y María iluminan el camino de los que siguen detrás, es decir, los nazarenos, acompañantes y el pueblo fiel. Señalan que la fe no se apaga al pasar la imagen, sino que permanece viva en quienes la siguen.
16. Acompañantes público a pie. Cierre
- Expresión de devoción personal. Muchos fieles se suman tras el paso como promesa, penitencia o acción de gracias, acompañando a la imagen en silencio. Representan la fe sencilla y popular, la que no necesita más que estar cerca del Señor o de la Virgen. Aunque no formen parte del cortejo oficial, muestran que la cofradía no termina en sus nazarenos, sino que se prolonga en el pueblo que la sigue. Son parte viva de la tradición: generaciones que acompañan, rezan y transmiten la devoción. Ese acompañamiento espontáneo recuerda que la Semana Santa no es solo un acto interno de la hermandad, sino un acontecimiento compartido por toda la comunidad cristiana y el pueblo.
A continuación se deja un esquema del cortejo procesional:











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